La Planta Celeste

Psicoterapia y Astrosofía

Mercurio, Urano, Saturno y la Astrología

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El Alma del Tiempo – Semana del domingo 26 de mayo de 2024

Amigas y amigos:

Contemplar los movimientos planetarios puede transformarse en un verdadero camino de ejercitación espiritual, si nos abrimos a pensar que los cuerpos celestes que percibimos a través de nuestros ojos físicos son la manifestación exterior de potencias divinas. Este hecho, que hoy puede parecernos una afirmación disparatada, fue sin embargo una experiencia para los antiguos astrólogos mesopotámicos. Para ellos, las estrellas constituían una especie de lenguaje, de escritura celestial, a través de la cual eran capaces de interpretar la voluntad de los dioses.

Según Rudolf Steiner, nuestra época cultural presente, la germánico-anglosajona, es el reflejo y metamorfosis de la antigua época cultural caldeo-egipcia –durante la cual nació la Astrología occidental. Por ahora, no entraré en mayores detalles acerca de esto, pero lo menciono para poner de relieve el hecho de que, a través de la Astrosofía, se inicia la construcción de un camino de retorno hacia la experiencia de los seres que se manifiestan a través de los cuerpos celestes. En palabras de Willi Sucher, «cuando iniciamos un estudio de Astrosofía… iniciamos también un camino de conocimiento que nos conduce hacia los seres que están detrás y son la realidad de los símbolos y objetos que podemos percibir».


Los planetas de la Astrología: Mercurio, Urano y Saturno.

Mercurio transitando frente al Sol. Mercurio es el pequeño punto negro, visible hacia abajo y la izquierda del centro. Crédito de la imagen: Elijah Mathews (CC BY-SA 4.0).

En la Astrología grecorromana clásica, hoy llamada “helenística”, el planeta vinculado con la Astrología era la “estrella de Hermes”: Mercurio. La tradición helenística fue la raíz de la cual brotó toda la Astrología occidental, de manera que, durante muchos siglos, el regente del conocimiento astrológico ha sido Hermes-Mercurio. Y no sin razón, si consideramos que el heraldo de los dioses es también el inspirador de la actividad discursiva e interpretativa en el ser humano: por esto se llamó hermenéutica al arte de descifrar textos. Y la Astrología ha sido, y es aún, la interpretación de la vida celeste en búsqueda de significado.

En tiempos más recientes, y tras el descubrimiento de los planetas transaturninos, los astrólogos modernos le atribuyeron el gobierno del arte astrológico a Urano, el gigante helado descubierto por el astrónomo (y músico) germano-británico William Herschel en 1781. A propósito de la fecha de su primer avistamiento, nos dice Jonathan Hilton (discípulo de Willi Sucher):

«Fue durante la plenitud del Siglo de las Luces o Edad de la Razón. De hecho, fue exactamente en 1781 cuando Immanuel Kant publicó su Crítica de la Razón Pura. Además, en 1776 se fundaron los Illuminati, que era una orden religiosa dedicada a crear una especie de utopía en la tierra. Por supuesto, en 1776 se redactó la Declaración de Independencia de Estados Unidos como una llamada a la libertad del individuo frente al derecho divino de los reyes, una llamada a la autodeterminación. En 1781 se ratificó la Constitución de Estados Unidos, en la que se definían esas libertades [Más adelante, en el mismo texto, el autor agrega el acontecimiento de la Revolución Francesa en 1789].

Esta época del descubrimiento de Urano también incluyó la Revolución Industrial. Esto abarca un período de tiempo bastante largo, pero se podría decir que desde 1760 hasta 1820-1840 fue la verdadera plenitud de la Revolución Industrial, que por supuesto no fue posible sin la electricidad [vinculada asimismo con Urano].»

Coincidentemente, Urano ha sido coronado como el gobernante de la técnica y la revolución. En cierto sentido, ha asumido significados que tradicionalmente se le atribuirían a Mercurio, hasta el punto de que algunos astrólogos modernos consideran a Urano como la “octava superior” de Mercurio. Mucho más podríamos decir acerca de todas estas relaciones, pero esperaremos hasta otro momento. Por último, es interesante reparar en el hecho de que, al ser descubierto por Herschel, Urano transitaba por el grado 2 de Géminis sideral –imagen zodiacal que es uno de los domicilios de Mercurio.

Desde otro punto de vista, Saturno también puede ser relacionado con la Astrología. Esto podremos comprenderlo si tomamos en cuenta el vínculo que existe entre las esferas planetarias y las “Siete Artes Liberales”, tal como lo han desarrollado antropósofos como W. J. Stein y Frans Lutters. Éste último nos cuenta, por ejemplo, que «Rudolf Steiner describió que, después de la medianoche de la existencia, cuando iniciamos nuestro descenso hacia la Tierra y un nuevo nacimiento, tomamos el poder de la memoria en la esfera de Saturno. La Astronomía nos muestra la memoria del cosmos; lleva la memoria del mundo en su ser». Así pues, el conocimiento astronómico/astrológico se relacionaría con el planeta Saturno.


El firmamento de esta semana

¿Y cómo podemos vincular estas reflexiones con lo que ocurrirá en el cielo durante estos días? Durante esta semana, tendrán lugar sólo dos configuraciones entre planetas. El día lunes 27 Mercurio formará un sextil con Saturno, ubicado en 18º Piscis; y el viernes 31 la estrella de Hermes se encontrará con Urano en 24º Tauro.

Así pues, Hermes-Mercurio será el protagonista de los dos eventos astrológicos que ocurrirán esta semana, y seguirá estando en el centro de nuestras consideraciones a lo largo de la siguiente. Efectivamente, su sextil con Saturno da inicio a una secuencia casi ininterrumpida de configuraciones entre él y los cuerpos más lejanos de nuestro sistema solar. Luego de encontrarse el viernes 31 con Urano, durante la próxima semana Mercurio también realizará aspectos de sextil con Neptuno (domingo 2 de junio) y de trígono con Plutón (martes 4). Entre ambos eventos, ingresará en el signo tropical de Géminis, que es uno de sus domicilios. Esta carrera de Hermes culmina con su encuentro con Júpiter en el grado 2 del signo zodiacal de los Gemelos, conjunción que evoca, parcialmente, su unión en los cielos durante Pentecostés (24.05.33) –la festividad que acabamos de celebrar.


¡Les deseo que estos días sean favorables para adentrarse en el camino que nos conduce hacia el conocimiento de los seres cuyos cuerpos son los astros que vemos brillar cada noche en el firmamento!

Un abrazo,

Gustavo

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